Un derechazo inolvidable rompió el empate y selló una victoria histórica en el Mundial de España.
12/04/2026 16:08
Escuchar esta nota
En el ocaso de un partido que parecía condenado a la igualdad, la magia del fútbol brasileño apareció en su máxima expresión. A falta de dos minutos para el final, un sutil amague de Falcao dejó pasar el balón y descolocó a la defensa rival, preparando el escenario para una obra maestra.
Fue entonces cuando Éder tomó protagonismo y, sin dudar, conectó una volea potente desde fuera del área que se incrustó en el arco, desatando el estallido ensordecedor de la hinchada. Un gol que no solo rompió el empate, sino que selló el triunfo 2-1 en un duelo cargado de tensión.
El escenario era el Mundial de España 1982, un torneo donde Brasil deslumbró con uno de los equipos más vistosos de su historia, repleto de talento y figuras inolvidables como Zico y Sócrates. Sin embargo, en aquel enfrentamiento ante la Unión Soviética, fue Éder Aleixo quien escribió su nombre con letras doradas.
Aquel disparo, cargado de potencia y precisión, se convirtió en uno de los goles eternos del fútbol, símbolo del arte y la esencia del jogo bonito que marcó a toda una generación.
Mira la programación en Red Uno Play
18:00
19:30
21:00
22:30
23:30
18:00
19:30
21:00
22:30
23:30
