El analista internacionalista explicó que la cumbre impulsada por Estados Unidos, busca fortalecer la cooperación regional para combatir el narcotráfico, la migración ilegal y frenar la influencia de China en América Latina.
09/03/2026 8:57
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El analista internacionalista Francisco Solares señaló que la reciente cumbre denominada “Escudo de las Américas” marca el inicio de un nuevo escenario geopolítico en la región, impulsado por Estados Unidos y enfocado principalmente en la lucha contra el narcotráfico, la seguridad regional y la contención de la influencia de China en América Latina.
Solares explicó que este encuentro reunió a varios mandatarios de la región con el objetivo de coordinar políticas para frenar la producción y el circuito de la cocaína, un problema que —según indicó— afecta a varios países del continente y que representa una preocupación central para la seguridad interna de Estados Unidos.
“Se ha juntado a varios presidentes de la región para impulsar políticas que vayan a la detención y freno de lo que es la producción y el circuito de la coca-cocaína, que está afectando a varios países”, afirmó el analista.
El experto sostuvo que, más allá del combate al narcotráfico, la cumbre también responde a un objetivo geopolítico mayor: fortalecer la presencia de Estados Unidos en América Latina frente al avance de China en la región.
Asimismo, señaló que esta estrategia se enmarca dentro de la nueva doctrina de seguridad nacional de Estados Unidos, que vuelve a colocar a América Latina como un área de influencia directa.
Según Solares, el cambio también se refleja en las políticas migratorias y de seguridad impulsadas desde Washington, que incluyen medidas más duras contra la migración irregular y la posibilidad de acciones directas contra los cárteles del narcotráfico.
“Estados Unidos toma nuevamente a la región como un área de influencia directa, donde los intereses de seguridad, narcotráfico e inmigración ilegal se convierten en prioridades”, señaló.
El analista también destacó que la ausencia de países como Brasil, Colombia y México en la cumbre evidencia un nuevo alineamiento político en la región, con gobiernos más cercanos a la postura de Washington.
En el caso de Bolivia, Solares consideró que la participación del presidente Rodrigo Paz podría abrir espacios de cooperación, especialmente en materia de seguridad y reforma del sistema penitenciario.
El experto mencionó como ejemplo el encuentro sostenido con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, cuyo modelo de seguridad y sistema carcelario podría ser analizado para su posible aplicación en el país.
Sin embargo, advirtió que cualquier intento de replicar ese modelo requerirá cambios estructurales y reformas legales dentro del Estado boliviano.
“Bolivia tendría que modificar sus normas internas y contar con recursos económicos para implementar un sistema similar”, explicó.
Finalmente, el analista subrayó que, aunque los encuentros bilaterales pueden ser positivos, el verdadero desafío será concretar acuerdos y políticas efectivas que permitan mejorar la seguridad en la región.
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