01/04/2026 14:08
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La educación superior enfrenta desafíos constantes por los cambios tecnológicos, sociales y laborales, la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) impulsa un modelo educativo transformador que redefine la forma de aprender, enseñar y construir el futuro profesional en Bolivia.
Gustavo Montaño, vicerrector académico nacional de Unifranz, explica el propósito de este enfoque: “Somos agentes de transformación de la sociedad. Estamos convencidos de que cada esfuerzo educativo que impulsamos permitirá que nuestros estudiantes no solo se formen, sino que se desarrollen plenamente y se conviertan en los agentes de cambio que el país necesita”.
El modelo de Unifranz no se limita a innovar contenidos, sino que propone una reconfiguración profunda del sistema educativo. La apuesta es clara: pasar de una enseñanza tradicional basada en la memorización a una formación centrada en la experiencia, la adaptabilidad y la resolución de problemas reales.
Esta visión posiciona a la universidad como un actor clave en la construcción de una educación más pertinente, conectada con la realidad y orientada al impacto social.
Aprender haciendo impulsa las competencias reales
Uno de los pilares del modelo transformador es el aprendizaje basado en la experiencia. Desde el primer semestre, los estudiantes participan en proyectos integradores que articulan todas las materias y los desafían a resolver problemas reales.
Este enfoque rompe con la lógica tradicional del aula y permite desarrollar habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad y la colaboración. En este sentido, Montaño destaca que “el estudiante aprende a aprender y desarrolla las competencias para resolver cualquier desafío al que se enfrente no solo en el momento en que se integre al entorno profesional, sino en todos los momentos de la etapa de su vida a través del aprendizaje”.
Además, el modelo incorpora menciones de especialización y microcredenciales, que permiten a los estudiantes construir un perfil profesional diferenciado. Estas certificaciones, obtenidas durante la carrera, responden a habilidades específicas demandadas por el mercado laboral y mejoran la empleabilidad desde etapas tempranas.
Formar profesionales integrales genera impacto social
El modelo transformador no solo busca transmitir conocimientos, sino formar profesionales integrales con capacidad de transformar su entorno. Caroline Ayala, Coordinadora Nacional de Desarrollo Curricular de Unifranz, explica: “El objetivo del modelo como tal es primero formar profesionales integrales capaces de generar valor y transformar su entorno. Es decir, transformar la sociedad, transformar su entorno laboral”, sostiene la académica.
Este enfoque formativo busca desarrollar no solo sólidos conocimientos disciplinares, sino también competencias transversales clave como el pensamiento crítico, la creatividad, la resolución de problemas y la comunicación efectiva. Además, se destaca la importancia de la internacionalización y el trabajo en equipo como parte esencial de la formación.
Personalizar la formación fortalece el perfil profesional
La flexibilidad es otro componente clave. El estudiante puede personalizar hasta un 20% de su formación, eligiendo rutas académicas alineadas a sus intereses y proyección profesional.
Esta propuesta se complementa con una formación pertinente, diseñada en función de las necesidades reales del mercado, y con estándares internacionales que permiten una proyección más allá del ámbito local.
Para Pedro Sáenz, vicerrector de Unifranz en La Paz, este cambio responde a una necesidad urgente: “si queremos tener resultados diferentes en términos educativos, tenemos que hacer las cosas de manera diferente”.
El modelo, por tanto, no solo transforma contenidos, sino también la manera en que el estudiante construye su propio camino académico y profesional.
Evaluar competencias mejora resultados educativos
Otro de los cambios estructurales está en la evaluación. En lugar de exámenes teóricos tradicionales, Unifranz implementa un sistema basado en la aplicación del conocimiento y el desarrollo de competencias.
A través de hitos de aprendizaje —diagnóstico, desarrollo y evaluación— se mide el progreso de manera continua, priorizando lo que el estudiante es capaz de hacer en contextos reales. Este enfoque garantiza una formación más coherente con las exigencias del entorno profesional.
Asimismo, la integración de proyectos durante toda la carrera permite evidenciar el aprendizaje en acción, consolidando una educación orientada a resultados concretos.
Conectar la formación global amplía las oportunidades laborales
El modelo transformador también apuesta por una educación internacional, alineada con tendencias globales y enfocada en el aprendizaje continuo. Esto implica que la formación no termina con la graduación, sino que se extiende a lo largo de la vida mediante procesos de actualización constante.
Montaño subraya esta visión al afirmar: “Esto permitirá que el estudiante se mantenga actualizado frente a las tendencias de su disciplina, fortalezca sus capacidades como un ser humano integral y pueda participar de manera competitiva y colaborativa en distintos entornos, no solo a nivel local, sino también regional e internacional”.
De esta manera, Unifranz forma profesionales capaces de adaptarse, evolucionar y liderar en escenarios cambiantes, con una visión global y un enfoque integral.
El modelo educativo transformador de Unifranz no solo responde a las demandas actuales, sino que anticipa el futuro de la educación superior. Al integrar flexibilidad, experiencia práctica y enfoque en competencias, propone una nueva forma de aprender donde el conocimiento se convierte en acción y el estudiante en protagonista de su propio desarrollo.
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